Mostrando entradas con la etiqueta jornada. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta jornada. Mostrar todas las entradas

jueves, 13 de marzo de 2014

Aclimatándonos

El miércoles 26 de febrero Calderona Viva acudió a la Jornada sobre Cambio Climático del Centro de Educación Ambiental de la Comunidad Valenciana, titulada Aclimatándonos. La jornada se celebró por la colaboración que están realizando con La Escuela de Valores del Club UNESCO.
La Jornada empezó con una introducción al cambio climático realizada por el técnico Serafín Huertas. En ella nos recomendó leer el blog Usted no se lo cree, para informarnos, leer y contrastar sobre el cambio climático. Explicó la diferencia entre clima y tiempo, nos explicó por qué los científicos siempre dan un grado de certeza a sus afirmaciones que nunca es del 100%, debido a su complejidad, y qué significa la curva de Keeling.
Después nos recomendó leer la guía resumida del Quinto informe de Evaluación del IPCC y nos hizo un pequeño resumen.
1. El calentamiento es inequívoco.
2. Sobre todo en el hemisferio norte.
3. La Tierra almacena energía en los océanos.
4. La Tierra se va a seguir calentando durante todo el siglo XXI (aunque dejáramos de repente de emitir gases de efecto invernadero GEI, ya que hay mucha inercia en el sistema).
5. Este cambio climático tiene influencia en las corrientes oceánicas que distribuyen el calor por el planeta y en el motor termohalino que hace que funcionen.
6. Están desapareciendo las placas de hielo. (Me llamó la atención un ejemplo de afección de este aspecto a la economía valenciana: como el estrecho de Bering abierto en verano permite el intercambio comercial de China con Europa prescindiendo del puerto de Valencia).
7. Aumento del nivel del mar en una franja de entre 26 y 82 cm.
8. El aumento de la concentración de CO2 por la influencia humana es clara (grado de certeza del 95 %, cuando en el anterior informe fue del 90%)
9. Aumenta el contraste de la previsión de precipitación en zonas húmedas y secas.
10. Clara desaparición de la Posidonia.
También tuvimos el gusto de conocer el permafrost y los bosques borrachos. Si queréis saber más de una manera sencilla, pinchad el enlace.
Una vez conocido el problema... ¿Qué debemos hacer desde la educación ambiental?
Debemos preparar a la gente para interpretar la realidad, conseguir alimentar la curiosidad, que esto sea relevante para la gente. Y como el cambio climático no se puede frenar, debemos prepararnos para adaptarnos, cambiar el modelo, cambiar los valores.
A continuación, nos explicaron en qué consistía la Escuela de valores del Club Unesco.
Después pasamos al laboratorio, donde vimos diferentes experimentos para explicar el cambio climático. Aquí tenéis algunas fotos de los experimentos.



Luego nos explicaron el juego de rol “El apagón” que tuvimos ocasión de experimentar en uno de los cursos realizados en el CEA anteriormente.
Lo siguiente fue la huella de carbono. Y nos convencieron tanto que vamos a participar en el programa COMPROMETIDO2 del CEACV, para medir la huella de carbono de las actividades de Calderona Viva. En la ruta del domingo 9 de marzo, empezamos a tomar datos.
Y por último, Víctor Benlloch nos estuvo contando curiosidades sobre buenas prácticas ambientales en el hogar y cómo lo explican ellos a las familias del programa Llars Verdes.

En definitiva una jornada muy interesante, con mucha información valiosa y muy bien aprovechada por parte de los miembros de Calderona Viva.

martes, 8 de octubre de 2013

Kelin


Kelin no llama la atención. No tiene una torre (Puntal dels Llops), ni es un poblado excavado enorme (Bastida de les Alcusses) ni tiene un muro larguísimo (Castillejo de la Muela). Si entras por la puerta un día cualquiera, probablemente te parezca soso, poca cosa. Pero la jornada de puertas abiertas, transforma la ciudad.
La mañana del 6 de octubre se realizó una ruta dramatizada donde se mostraban los usos que se les daba a las plantas en aquella época.

¿Conoces la saponaria?

Se usaba para lavar la lana antes de tintarla, con agua tibia, para que no se apelmace. Después de lavarla, utiizaban una gran cantidad de tintes naturales:

- raíz de rubia para el rojo
- flores de caléndula y genista para el amarillo
- hojas de hiedra para el verde
- piel de granada para el marrón clarito
- frutos de espino para el negro
- índigo para el azul oscuro
- pétalos de malva para el morado

Para fijar los colores se usaban “orines de niño varón” o vinagre y óxidos de hierro.

Aunque los tejidos usados no eran sólo de lana, también utilizaban el lino, e incluso el cáñamo, aunque es algo más áspero.

¿Y cómo hacían las cuerdas?

Utilizaban una planta de zonas muy secas, común en nuestras tierras, el esparto. Es sencillo. Se cogen las tiras de esparto del monte, se ponen a remojo, para curarlas y luego se machacan con un mazo. Y en ese momento, ya es más sencillo tejerlas o trenzarlas.

¿Y los tejados de las casas eran como ahora?

Pues no, estaban formados por un entramado de pino (o almendro, chopo, olmo) con romero (o brezo, junco, carrizo) formando un armazón que se completaba con una capa de barro.

¿Y qué bebían los íberos?

Efectivamente, bebían cerveza, que les daba energía y en las grandes ocasiones, vino fermentado rápidamente. Podían tener un lagar portátil para la vendimia o uno hecho de obra, bien ventilado. Y pisaban la uva. El mosto caía y se recogía en un cuenco desde dónde se pasaba al ánfora. Al vino se le añadía saúco para darle más color rojizo. Y bebían vino con miel, caliente, y como era muy fuerte, dependiendo de la cuestión que trataran en la reunión, ponían en su bebida más partes de agua o más de vino.

¿Y qué comían?

Pues su mesa estaba repleta de una gran variedad de alimentos: cereales como el trigo, la espelta, el mijo, la cebada; legumbres como las almortas, lentejas, garbanzos, guisantes, habas, altramuces; frutos como las ciruelas, los higos, las granadas, las nueces, las avellanas, las almendras, las uvas, el membrillo....
Para moler la harina utilizaban el molino rotatorio y comían pan, tortas y galletas. Y para conservar los alimentos, usaban sal de algunas salinas cercanas, además de laurel e hinojo para condimentar.

¿Y cómo se curaban?

Porque lo íberos también tenían enfermedades... Usaban gran cantidad de hierbas curativas:

- lavanda, para desinfectar, aspirando el humo que producía
- infusión de saúco para el constipado
- amapola y corteza de sauce para aliviar los dolores
- hojas de hiedra para calmar la inflamación de los golpes
- corteza de nogal para la diarrea
- y madroño contra el estreñimiento
- y si estabas nervioso, con una infusión de tila y amapola, dormías de maravilla.

Ya veis que los íberos no eran tan diferentes a nosotros...